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viernes, 5 de noviembre de 2010

CARLOS SOSA RABITO y AMALIA RUIZ DÍAZ - ARTE VISUAL EN EL PARAGUAY DEL SIGLO XX - PRIMERAS FORMACIONES: 1898 -1950 / Fuente: HISTORIA DE LA CULTURA PARAGUAYA – 2ª PARTE.


PANORAMA DEL ARTE VISUAL EN EL PARAGUAY DEL SIGLO XX
PRIMERAS FORMACIONES: 1898 -1950



PRIMERAS FORMACIONES: 1898 -1950


Como parte de los antecedentes de la tradición cultural del Paraguay encontramos los vestigios que fueron dejando los pobladores originarios consistentes en las viviendas, utensilios, enseres domésticos y objetos varios que fueron transformándose con el paso de los años, llegando a permanecer algunos de ellos hasta nuestros días.

La herencia más relevante que se trasmite de siglo a siglo es, sin lugar a dudas, el idioma guaraní. Otras herencias artísticas que forman parte de nuestra cultura son los testimonios del arte franciscano y jesuítico (arquitectura, pintura, grabado y tallas religiosas, así como altares, púlpitos, confesionarios).

Si bien el Dr. Gaspar Rodríguez de Francia no dio énfasis a la política cultural, esta tuvo sus inicios durante el mandato de don Carlos Antonio López. En esta época surgen las academias literarias y de matemáticas que se desarrollan con los arquitectos, instructores militares, profesores y otros técnicos europeos contratados específicamente para enseñar.

En la década del cuarenta llega al país el arquitecto ALEJANDRO RAVIZZA, quien se encarga de los proyectos de los edificios más emblemáticos de la época, tales como el Palacio de los López, el Teatro Nacional (hoy Impuestos Internos), Oratorio de la Virgen de la Asunción (Panteón Nacional) entre otros.
Durante este gobierno surgen los dos precursores en pintura: SATURIO RÍOS y AURELIO GARCÍA (Plá, Tomo I, 262).

Las ilustraciones de grabado publicadas en las páginas de los periódicos EL CENTINELA y CABICHUÍ, así como el idioma guaraní, fueron elementos estratégicos que, con gracia e ironía, lograban transmitir diversos mensajes a la población, especialmente aquellos que se refieren al enemigo. Varias matrices de estos grabados se mantienen hasta hoy en muy buen estado de conservación en museos estatales militares. "...esos grabadores (con la excepción de Saturio Ríos y Julián Aquino) eran autodidactas, improvisados: pero su auténtico entusiasmo los hizo crear una serie de grabados de un primitivismo encantador, verdadero monumento de humorismo y de espontánea gracia lineal y compositiva" (Plá, 1973,36).

A finales del siglo XIX surge nuevamente el interés por las artes a través de los pintores italianos radicados en el país como GUIDO BOGGIANI, HÉCTOR DA PONTE y el francés JULIO MORNET, quienes en el año 1895 fundan el Instituto Paraguayo, lugar en el que en 1898 se funda la Academia de Pintura y se da inicio al Primer Salón de Pintura, Diseño y Escultura. Esta institución tuvo, en un par de años, el apoyo del gobierno gracias a la masiva aceptación del arte en el medio social y cultural donde, en 1903, surgen los primeros becados. Así, fueron a Italia, PABLO ALBORNO, JUAN ANSELMO SAMUDIO, CARLOS COLOMBO, JULIÁN SÁNCHEZ y FRANCISCO ALMEIDA.

El 28 de marzo de 1909 abrió sus puertas el Museo Godoi hoy Museo Nacional de Bellas Artes bajo la dirección del propietario y coleccionista JUAN SILVANO GODOI (1850-1926).

Al regresar al país JUAN ANSELMO SAMUDIO y PABLO ALBORNO en 1909, realizan la primera exposición profesional y fundan la Academia de Bellas Artes (privada). Samudio es el pintor que se dedicó exclusivamente al paisaje, en tanto que Alborno abordó más la figuración.

FRANCISCO ALMEIDA y CARLOS COLOMBO son los primeros en dedicarse a la escultura, aunque al regreso de Europa, por factores económicos desfavorables, fue muy difícil desarrollar lo aprendido. Las obras de Almeida se encuentran en el Panteón de los Héroes, Plaza del Congreso, así como también en la ciudad de Pilar, Paraguarí, Pirayú, entre otros. Colombo la abandonó y se dedicó por completo a la arquitectura.

En la primera década del '900 llegan al Paraguay los intelectuales españoles VIRIATO DÍAZ PÉREZ, SERAFÍN MARSAL y RAFAEL BARRET, quienes dejaron aportes muy importantes a la cultura del país en diferentes expresiones.

Entre los años 1908 y 1914 parten por sus propios medios a Europa JULIÁN DE LA HERRERÍA (ANDRÉS CAMPOS CERVERA), MODESTO DELGADO RODAS y MIGUEL ACEVEDO.

Entre los años 1920 y 1930, JAIME BESTARD, VICENTE POLLAROLO y ROBERTO HOLDEN JARA. Los dos primeros van a Francia y el último a España.

En 1920, ANDRÉS GUEVARA sale del país hacia el Brasil y luego se traslada a la Argentina donde se desarrolla como diseñador. Con excepción de este artista, todos regresaron al país a ejercer la carrera artística.

JULIÁN DE LA HERRERÍA se inscribe en la Academia de San Fernando de Madrid en los talleres de pintura y grabado, en Italia desarrolla las técnicas del aguafuerte y aguatinta, en Francia durante seis aòos sigue ahondando en el grabado y en España se inicia con la cerámica; se especializa y se consagra obteniendo excelentes críticas.

MODESTO DELGADO RODAS experimentó todos los géneros de pintura. En su primera etapa pintó paisajes romanos y florentinos a los que dio continuidad con los paisajes bucólicos del Paraguay, especialmente de Villeta y el río que siempre está presente en sus obras. La representación de la figura humana es otro género que apasionó al artista. Los retratos nos hablan claramente de la fuerza interna y la importancia del momento sicológico del modelo. Fue el primero en incursionar en el desnudo como tema inspirador, según afirman sus críticos, luciendo en ellos impecable su técnica en la carnación.

MIGUEL ACEVEDO, dibujante caricaturista, eternizó en sus trazos firmes y exactos a grandes personajes de la época. La temprana muerte lo privó de completar su carrera (falleció a los 25 años).

JAIME BESTARD usó con habilidad y destreza el pincel y la espátula para distribuir los colores del óleo, la témpera, la acuarela o el pastel sobre los más variados soportes, logrando siempre dar a todos sus trabajos un alto contenido emocional. Su producción pictórica fue fructífera y sumamente variada. Logró desarrollar con gran maestría todos los temas: paisajes y patios, temas históricos, sociales y urbanísticos, retratos, desnudos, bodegones e infinidad de ensayos y bocetos.

POLLAROLO fue becado a Italia de 1929 a 1931. De regreso al país realizó numerosas obras (bustos, relieves) pero muchos de sus bocetos no pasaron del papel o de la maqueta por los costos prohibitivos de los materiales (Plá, 1973).

ROBERTO HOLDEN JARA "...desarrolla una pintura figurativa dentro de un realismo académico en el cual las conquistas de la pintura moderna están presentes en ciertas concesiones al ambiente y la luz. Es sin dudad una pintura adecuada para el propósito que guió su labor de captación de tipos indígenas en telas destinadas a un museo; pintura en la cual la fidelidad documental es de prima importancia" (Plá, 1973, 41).

En 1926 llega al Paraguay la española JOSEFINA PLÁ, casada con ANDRÉS CAMPOS CERVERA, para instalarse y trabajar incansablemente por la cultura paraguaya hasta su fallecimiento, ocurrido en 1999. Dictó clases de cerámica, incursionó en el periodismo, la literatura, el teatro, sin dejar de investigar en el Archivo Nacional sobre el pasado cultural paraguayo.

JUAN SORAZÁBAL (CHUCHÍN) abandona el país después de los disturbios sangrientos del 23 de octubre de 1931 y se radica definitivamente en Buenos Aires, donde se dedica a la caricatura y el diseño.

IGNACIO NÚÑEZ SOLER incursiona en el arte desde el año 1920 (Arte Actual del Paraguay), iniciándose en la decoración de obras, pero como pintor profesional expone desde 1931 en Asunción.

En el año 1933 se fusionan el INSTITUTO PARAGUAYO y el GIMNASIO PARAGUAYO para dar origen al ATENEO PARAGUAYO. Estos institutos y otros talleres particulares de pintura dirigidos por artistas becados han permitido la germinación del ambiente propicio al arte.

En 1936 llega al Paraguay el pintor polaco WOLF BANDUREK, quien introdujo un acento dramático y vital a las expresiones pictóricas, ausente hasta entonces en el arte paraguayo, según escritos de JOSÉFINA PLÁ.

Algunos artistas incursionaron en la expresión artística del mural que realizaron en variadas técnicas. El mismo ALEJANDRO RAVIZZA pintó uno de los primeros paisajes en el ornato del Salón del Club Nacional, (Plá, Tomo I, 262) hoy Banco de la Nación Argentina. JOSEFINA PLÁ y JULIÁN DE LA HERRERÍA realizaron importantes murales en el palacete de Rigoberto Caballero que datan de la década del '20.

Se conocen además los de PABLO ALBORNO, EDITH JIMÉNEZ, OFELIA ECHAGUE VERA, ADÁN KUNOS, OLGA BLINDER, JOSÉ LATERZA PARODI, ROBERTO HOLDEN JARA y CARLOS COLOMBINO, entre otros.

Algunos murales han desaparecido (por ejemplo los de la Dirección Nacional de Aduanas); otros de las décadas del '50 y '60 se encuentran en el Ministerio de Defensa, Colegio Nacional de la Capital, Instituto de Previsión Social, Emergencias Médicas, Teatro Municipal, Cementerio de La Recoleta, por citar algunos.


Fuente:

FRANCISCO PÉREZ-MARICEVICH , IGNACIO ROLDÁN MARTÍNEZ ,
RODRIGO COLMÁN LLANO , CARLOS SOSA RABITO y AMALIA RUIZ DIAZ
COLECCIÓN : LA GRAN HISTORIA DEL PARAGUAY, 17
© Editorial El Lector
Director Editorial: Pablo León Burián
Coordinador Editorial: Bernardo Neri Farina
Director de la Colección: Herib Caballero Campos
Diseño de portada: Celeste Prieto
Diseño Gráfico: César Peralta G.
Corrección: Nidia Campos
Portada: Gabinete de Pintura de Héctor Daponte.
Colección del Ateneo Paraguayo.
Fotografías de los Autores.
El Lector I: 25 de Mayo y Antequera. Tel. 491 966
El Lector II: San Martín c/ Austria. Tel. 610 639 - 614 258/9
Esta edición consta de 15 mil ejemplares
Asunción – Paraguay (162 páginas)


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JUAN ANSELMO SAMUDIO



MODESTO DELGADO RODAS



MIGUEL ACEVEDO



JULIÁN DE LA HERRERÍA


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